La experiencia de los séniores TIC en el actual mundo digital es consecuencia de haber vivido un momento histórico sin precedentes, caracterizado por una de las transformaciones más profundas y aceleradas de la historia de la humanidad.
La contribución sénior no solo ha consistido en una simple adaptación a las nuevas circunstancias, ha representado una aportación decisiva al desarrollo de la nueva sociedad informacional.
El colectivo sénior, al que se le encasilla cómo incompetente digital, tiene una experiencia única; el haber experimentado, sufrido o protagonizado esta gran transformación, el paso del escenario analógico al digital.
Hemos escrito en máquinas de escribir mecánicas y hoy estamos desenvolviéndonos con la IA.
Índice
1. ESPERANZAS EN PARTE FRUSTRADAS
Las esperanzas en un mundo conectado, colaborativo, informado y relacionado universalmente se multiplicaron con la aparición del mundo digital y en concreto con internet. Muchos de aquellos, hoy mayores, creímos que las TIC abrían las puertas a un mundo mejor, más democrático y culto.
La información comenzaba a desbordarnos y la disfrutábamos de forma gratuita. Jamás nunca en la historia nadie había dado tanto y en tan poco tiempo.
Creímos en un conocimiento colectivo, suma de todos los participantes en la red. Vimos posible, tal cómo se estaban desarrollando las herramientas digitales, una democracia más directa, pues el voto electrónico instantáneo era factible.
Fue a partir de los años 2000 cuando internet comienza a dar un giro, en 1998 nace Google y en el año 2004 Facebook. Ambas plataformas tomaron conciencia de la importancia del dato y de la posibilidad, a partir de este, de enfocar una publicidad dirigida a la persona. Estos datos revelaban la personalidad de los usuarios cómo jamás se había revelado.
2. MUCHOS FACTORES HAN PROPICIADO EL CAMBIO
Muchos factores han propiciado el cambio a un mundo digital ajeno, en buena parte, a los intereses de los usuarios.
De esta situación tenemos los ciudadanos nuestra responsabilidad, pero sobre todo es de las plataformas, cuya innovación y propuestas nos han llevado a jugar todos los partidos en su campo.
2.1 Nosotros tenemos nuestra culpa
A nivel personal valoramos la velocidad, preferimos la cantidad a la calidad, creemos saber sin leer, vemos unos vídeos y creemos conocer ya el tema. Preferimos los mensajes cortos. Preferimos la comunicación asincrónica, cómo el WhatsApp, en detrimento de la conversación y el dialogo. Hablar para algunos es una pérdida de tiempo y una incomodidad.
Hemos perdido habilidades e inteligencia, a cambio de estar superconectados, del todo fácil y del conocimiento a fogonazos. De ahí viene la prohibición de los dispositivos digitales en las escuelas.
Nos hemos acomodado a resolver todo con un clic, queremos todo hecho, con tal de tener una vida cómoda.
Renunciamos a la privacidad, preferimos todo gratis a pesar de entregar nuestros datos a cambio.
No nos hacemos cargo de cómo es dirigida nuestra actuación por la red y se están condicionando nuestras actuaciones. Adolecemos de criterios claros para preservar nuestra privacidad y defender nuestra libertad en la dimensión digital.
2.2 Influyen otras causas
Son muchas las causas propiciatorias de la situación actual, de cada una podríamos escribir un libro.
La marcha galopante del mundo digital deja poco tiempo a la reflexión. Se ha primado el hacer sobre el pensar, sin sopesar su idoneidad social.
La tecnología es nuestro nuevo dios. Omnipotente para proporcionarnos, todos los anhelos y resolvernos los problemas.
El enfoque humanista, la ética cómo compañera ha dejado su lugar a ese dios mencionado.
La ciencia de los datos conjugada con la inteligencia artificial ha replanteado el mundo. Todo es medible, por muy grande que sea el volumen de datos. Hoy en internet somos datos. Los datos son el nuevo oro negro.
Las ciencias conductuales han avanzado y están poniéndose a las órdenes de esa inercia que nos conduce por la red.
Los algoritmos están tomando decisiones sobre las personas, están decidiendo sobre el precio al que debemos comprar, los servicios que debemos adquirir y las oportunidades laborales que nos van a ofrecer.
La polarización, la simplificación de argumentos, la apelación constante a nuestros sentimientos multiplica el consumo de la red y nuestras actuaciones. Se nos llama de forma constante a que estemos pendiente de la red, del me gusta o de la notificación.
Dejamos una huella profunda en la red, nuestra experiencia, nuestro modo de actuar. Nosotros no nos conocemos tanto cómo nos conocen.

3. LAS PLATAFORMAS SON MUY RESPONSABLES DE LA SITUACIÓN
Las plataformas han contribuido a la transformación digital de nuestro mundo, nos han proporcionado y proporcionan enormes ventajas, pero desde luego pagamos por ello un alto precio.
Empresas cómo Google, Apple, Microsoft y Facebook son las líderes de la nueva economía, de la nueva marcha de nuestro mundo. Son alternativas universales que están por encima de los estados e influyen a cientos de millones de personas.
Son las extractoras de los datos, sacan de estos enormes beneficios y un poder que hasta el momento era desconocido.
Los ideales de los inicios de internet se han frustrado. Cuando preguntamos en la red por algo según seamos se desprende una respuesta. Es decir, las búsquedas de internet están mediatizadas por los intereses de esas compañías, con cada uno de nosotros, es decir de forma personalizada.
La navegación guiada no solo nos lleva al anuncio dispuesto por la plataforma, determinan otras decisiones relacionadas con la política o los intereses sociales.
Indudablemente son muchas las ventajas que ofrecen en muchos aspectos, pero creo que no les da derecho a determinar la marcha social.
Hay una ausencia total de transparencia, no sabemos la información compilada de cada uno de nosotros y cuáles son las fórmulas para organizar y gestionar esta información.
4. CIUDADO CON LOS ESTADOS
Los Estados —por ejemplo, la Unión Europea— están intentando regular la actuación de estas descomunales plataformas. Me parece oportuno, siempre que se haga con respeto a la libertad y reconociendo que este tema también implica una responsabilidad ciudadana. Pero, lo más importante: que no se trate simplemente de un “quítate tú, que me pongo yo”.
Tengamos en cuenta que estas mismas tecnologías y técnicas conductuales empleadas por las plataformas, están siendo muy utilizadas por estados cómo por ejemplo el chino.
China es un país vigilante de la red que llega a controlar a millones de personas a través de su rostro y califica con mejor o peor puntuación las acciones realizadas en la red por sus ciudadanos.
El capitalismo de la vigilancia —cómo lo denomina Shoshana Zuboff— es un problema que pueden abordar los países democráticos, donde existen libertades y regímenes representativos. En cambio, actuar en este mismo sentido en los países autoritarios resulta mucho más complicado.
El control de los ciudadanos, la calificación de sus acciones y la conducción de sus actuaciones son herramientas que llevan a estados al totalitarismo o a consolidar su dictadura cómo es el caso de China.
5. LA EXPERIENCIA DE LOS SÉNIORES TIC EN EL ACTUAL MUNDO DIGITAL
La experiencia de los séniores TIC en el actual mundo digita ni siquiera es considerada.
La generación que actualmente tiene una edad entre 65 y 75 años ha sido testigo, ha sufrido y ha sido protagonista, en muchos casos, de la revolución digital acontecida en estos 50 años.
Algunos de nosotros rompimos con IBM proponiendo cómo alternativa el computador personal. Ahí están Steven Jobs y Bill Gates. Otros tuvimos que ir abandonando el mundo analógico e ir progresivamente abrazando el informacional.
Si es verdad que muchos no pudimos subirnos a la ola, pero otros en cambio dirigieron la transformación digital. Al otro lado de la brecha digital se encuentran los primeros.
La panorámica de estos años, la experiencia vivida completa la posee nuestra generación y no se valora esta circunstancia, cuando se habla de nosotros siempre se nos relaciona con la brecha digital.
Nuestras mentes se han reconvertido al tener que manejarnos con otras fuentes de conocimientos, pero con cierto recelo a las nuevas herramientas y con un espíritu crítico que en la mayoría de los casos no hemos expresado.
Nosotros mismo nos hemos acomplejado al contemplar con admiración las competencias digitales de otras generaciones. Nos hemos visto arrastrados y no hemos expresado nuestra disconformidad a determinadas formas del mundo digital.
6. LA ESPERANZA NUNCA SE PIERDE
No debemos perder la esperanza, crece esa corriente opositora al ultra dirigido mundo digital.
Las personas, el estado e instituciones, las empresas y las organizaciones vamos tomando conciencia de los aspectos negativos del actual transcurso del mundo digital.
Pero no todo es negativo, las plataformas han replanteado el mundo con alternativas en muchos casos validas, han abierto un escenario provechoso y, a mi entender, no creo que estén interesadas en que el descredito empañe su reputación.
Cuando en SeniorTic hablamos de Cultura digital queremos decir que además de los procedimientos operativos debemos tener una idea de qué queremos de la tecnología y a donde deseamos ir en su compañía.
Las leyes, las reglamentaciones serán útiles siempre que no incurra en lo que precisamente quieren evitar, cómo es la falta de libertad y la pérdida de derechos.
En cualquier caso, la legislación debe estar aprobada por el parlamento, por mayorías muy amplias y con leyes consensuadas por casi todos.
Lo fundamental es lograr que se establezca una verdadera cultura digital que penetre y se afiance en todas las instituciones, organizaciones y personas. Solo de esta manera podremos asegurar que la predisposición hacia el entorno digital no sea solo una actitud superficial, sino que esté profundamente interiorizada, convirtiéndose en una parte integral de nuestra forma de pensar, actuar y tomar decisiones en un mundo cada vez más interconectado y tecnológico.
Por otro lado, hay herramientas, formas de defenderse, en breve hablaremos de cómo hacerlo. Ya en nuestra web encontráis algunos artículos al respecto en el apartado seguridad.Hay agrupaciones de organizaciones por los derechos civiles.
Una mirada equilibrada es la de la autora José van Dijck, os facilitamos un video largo pero ilustrativo y que podéis ver por partes.
Deben encontrarse plataformas, empresas, estado, asociaciones e instituciones para dibujar cual es la red conveniente para todos y cuales son las formas para relacionarnos en esta.


Totalmente de acuerdo con lo expresado en este artículo. Hemos pasado en pocos años de aporrear la Hispano-Olivetti, a disponer de un ordenador en nuestro bolsillo.
En muchas ocasiones, nos ha venido impuesto y como a todo cambio ha habido cierta resistencia inicial, que se ha transformado en entusiasmo, al descargarnos cualquier app, regalar nuestros datos sin pensar en manos de quien terminarán.
La exposición del colectivo de mayores a los estafadores, es ahora mayor que nunca. Parece mentira, pero hoy en día sigue habiendo personas que son estafadas con el mensaje del hijo en apuros.
Todos podemos aportar nuestro granito de arena, para que esto mejore.
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