Mujer con móvil y titular del artículo: Las estafas a los seniors en el mundo digital.

LAS ESTAFAS A LOS SÉNIORES EN EL MUNDO DIGITAL


Las estafas a los séniores en el mundo digital son muy comentadas, noticia habitual y otra forma de compadecer a nuestro colectivo, en este caso como víctimas de la ciberdelincuencia. Somos los analfabetos digitales, los solos, la carne de cañón de los estafadores digitales.

Algunos de nosotros, con menos competencias digitales, nos retraemos de movernos por el espacio digital al escuchar las noticias sobre las estafas a nuestro colectivo.

La continua mención al analfabetismo digital y la vulnerabilidad de nuestro colectivo ante la delincuencia cibernética dibujan un ambiente poco atractivo para nosotros.

Situar esta problemática en su justo punto y, sobre todo, animar a los séniores a seguir y avanzar en el entorno digital es el objetivo de este post.

1. LOS MAYORES UN GRUPO ATRACTIVO PARA LOS CIBERDELINCUENTES

Los mayores somos uno de los grupos atractivos para los delincuentes, quienes realizan sobre nosotros sus acciones punitivas; entre estas destaca la de las estafas.

Incluso los consorcios de comunicaciones, energía y otros nos seleccionan para sus campañas publicitarias, algunas poco claras y engañosas, y todas molestas.

Al igual que los depredadores atacan a las piezas más débiles, están convencidos de que nuestro grupo es fácil de engañar.

Y hay algo de verdad: muchos de nosotros nos encontramos con dificultades propias de la edad, a las que algunos debemos sumar una menor competencia digital. Estos dos factores nos sitúan en la mira de muchos delincuentes.

Indudablemente, no todo son inconvenientes: tenemos experiencia, y esto nos da una cierta ventaja para detectar situaciones y adivinar la verdadera identidad de determinados personajes.

Pensamos que no todos los mayores tenemos la misma fragilidad y que otros grupos igualmente sufren daños.

2. LAS ESTAFAS A LOS SÉNIORES EN EL MUNDO DIGITAL

Las estafas a los séniores en el mundo digital son equiparables, en número, a las sufridas por otros tramos de edad.

Según el estudio sobre estafas a los mayores realizado por Feedzai, el 36 % de las estafas comienzan a partir de un correo electrónico, el 24 % por una llamada telefónica y el 20 % a través de redes sociales. El 27 % están relacionadas con inversiones y el 25 % con engaños sentimentales. Un gran porcentaje de los delitos no son denunciados: un 55 %. Producen una gran desazón; incluso muchas personas requieren ayuda psicológica.

El estudio no nos compara con otros grupos de edad, por lo cual resulta incompleto.

Según el Estudio sobre cibercriminalidad 2023, el número de víctimas de nuestro colectivo no es muy diferente al de otros grupos. Desde luego, habría que profundizar, pues algunos de nosotros frecuentamos menos el espacio digital.

En cualquier caso, apelamos a profundizar en los datos, a compararlos y, sobre todo, a no verter calificaciones genéricas sobre los colectivos.

3. IDENTIFICAR ESTAFADORES Y ESTAFAS

Cuando hablamos de estafas online, no siempre nos referimos a los grandes ciberdelincuentes que operan en las sombras con herramientas sofisticadas y redes organizadas. Esos representan la “élite” del delito digital. Aquí queremos centrarnos en otro perfil más común, pero igualmente peligroso: el estafador digital cotidiano.

Esta clase de estafador no necesita ser un experto en programación ni formar parte de una red internacional. Le basta con tener algo de psicología, cierto dominio del marketing digital y, sobre todo, un profundo conocimiento de nuestras debilidades como usuarios.

Sabe que muchas veces navegamos con prisa, sin prestar atención; que tomamos decisiones impulsivas y que ciertos estímulos nos atrapan fácilmente.

Conoce el efecto de frases como “últimas unidades disponibles”, “oferta por tiempo limitado” o “has ganado un premio”. Sabe que, si logra captar nuestra atención en los primeros segundos, tiene muchas posibilidades de que hagamos clic.

Se aprovechan de la emoción y la confianza desmedida, y construyen trampas digitales que simulan ser reales: tiendas falsas, mensajes de bancos, sorteos increíbles, correos que parecen urgentes.

Por eso, más allá de protegernos, es fundamental desarrollar una actitud crítica y reflexiva. Aprender a detenernos un segundo ante de hacer clic, verificar, desconfiar sanamente y recordar que, en Internet, lo que parece demasiado bueno suele no ser cierto.

Tengamos en cuenta que los métodos son muy similares a los empleados por los estafadores en el mundo presencial y que nuestra experiencia en este ámbito nos sirve perfectamente para el digital.

Mujer preocupada y letrero de phishing
Mujer preocupada y letrero de phishing

4. LAS LLAMADAS CONTINUADAS UNA GRAN MOLESTIA

Hemos querido mencionar en este artículo las llamadas continuadas que nuestro colectivo sufre por parte de entidades comerciales, algunas de empresas tan importantes como las de comunicaciones y energía.

Nos hacen padecer grandes molestias y, en ocasiones, como hemos comentado, son la puerta de entrada de los estafadores. En muchos otros casos, son engañosas, al formular de manera confusa determinadas ofertas o servicios intencionadamente mal explicados.

Para evitar este bombardeo continuo hay dos formas de librarnos de una gran parte de estas llamadas:

5. QUÉ HACER CONTRA LAS ESTAFAS

El sentido común y la atención a nuestra seguridad son las mejores herramientas para protegernos de las estafas y otros engaños.

“¡Que no te estafen!” es una campaña de la AEPD que merece ser leída con atención.

Las estafas más comunes incluyen:

  • Suplantación de identidad de bancos, empresas o técnicos.
  • Tiendas o sorteos falsos.
  • Loterías o entradas fraudulentas.
  • Estafas románticas o mensajes falsos en redes sociales.

Usan todos los canales: teléfono, SMS, WhatsApp, redes sociales…

Un ejemplo: el spoofing telefónico, en el que un estafador falsifica el número que aparece en tu pantalla para que parezca una fuente confiable.

La clave es no apresurarse, comprobar y usar el mismo sentido común que aplicamos en la vida real.

6. NO TENGAMOS MIEDO

No tengamos miedo. Porque no somos los únicos afectados ni el grupo que más sufre este tipo de delincuencia, aunque en los medios se haga especial énfasis en los mayores.

Con frecuencia se nos coloca al otro lado de la brecha digital, nos tildan de poco competentes y nos presentan como víctimas por excelencia. Esta etiqueta paternalista debe ser rechazada.

La seguridad digital se basa, en gran parte, en el conocimiento y la preparación. Igual que cuando viajamos a un país nuevo, debemos informarnos sobre los riesgos y actuar con sentido.

Las TIC son una herramienta valiosa: un viento a favor que debemos aprender a aprovechar.

Los séniores debemos ser cultos digitales. En nuestra asociación creemos en ese objetivo y confiamos en que muchos mayores comparten este propósito.

Ser cultos digitales nos permitirá movernos por el mundo digital con seguridad, con autoridad y como participantes activos, compartiendo el protagonismo con el resto de la sociedad en la construcción del futuro.

Las estafas a los séniores en el mundo digital no nos deben asustar, las TIC nos multiplican nuestras posibilidades, hagámonos cultos digitales para evitar los inconvenientes que también tiene la red.


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